Otro cuento para antes de dormir
EL GENIO
Érase una vez en un desierto caluroso, un intrépido joven que andaba en busca de tesoros, era un joven temerario conducido por la necesidad y la ambición, luchando contra, la sed, el cansancio y la insolación, continuaba avanzando hasta que finalmente se encontró un recipiente de bronce parecido a una tetera, el cual al frotarlo, produjo una inmensa capa de humo de su interior.
Y entonces se formó frente a el un extraño ser con piel tersa y blanca, pantalones abombados y zapatos de punta, el cual exclamó con voz profunda y melodiosa
Que le concedería los deseos que quisiera de la índole que fueran a aquel joven atónito
Que se encontraba de rodillas en la ardiente arena.
Sin embargo, por cada deseo que el genio le concediera al chico, este acortaría su vida, dependiendo de la dificultad del deseo.
El joven deseo que regresar a su casa con su familia, y su deseo se cumplió al instante, el joven deseo, que la salud de su madre mejorara, tener una casa mejor y muchas mas cosas para el y su familia, deseo tener dinero y muchas propiedades, con empresas, deseo mansiones, mujeres y todos los placeres carnales y espirituales que cualquier hombre habría deseado tener, sin embargo cada deseo lo hacia verse mas viejo, decrepito y enfermo, de tal modo que al verse en esta situación paró de pedirle deseos vanos y materiales al genio, sin embargo, el alma del joven aun se sentía insatisfecha, deseosa de mas cosas, entre mas posesiones, mayores eran sus nuevas expectativas y necesidades.
Así que en las noches entre murmullos empezaba a desear mas y mas cosas, las cuales el genio concedía gustoso los caprichos del ahora decrepito sujeto, firmando así su sentencia de muerte.
El genio, realmente fue un demonio que había vivido desde tiempos inmemoriales alimentándose de la codicia y la vanidad de los hombres, la cual siempre había sido insaciable.
FIN
Y entonces se formó frente a el un extraño ser con piel tersa y blanca, pantalones abombados y zapatos de punta, el cual exclamó con voz profunda y melodiosa
Que le concedería los deseos que quisiera de la índole que fueran a aquel joven atónito
Que se encontraba de rodillas en la ardiente arena.
Sin embargo, por cada deseo que el genio le concediera al chico, este acortaría su vida, dependiendo de la dificultad del deseo.
El joven deseo que regresar a su casa con su familia, y su deseo se cumplió al instante, el joven deseo, que la salud de su madre mejorara, tener una casa mejor y muchas mas cosas para el y su familia, deseo tener dinero y muchas propiedades, con empresas, deseo mansiones, mujeres y todos los placeres carnales y espirituales que cualquier hombre habría deseado tener, sin embargo cada deseo lo hacia verse mas viejo, decrepito y enfermo, de tal modo que al verse en esta situación paró de pedirle deseos vanos y materiales al genio, sin embargo, el alma del joven aun se sentía insatisfecha, deseosa de mas cosas, entre mas posesiones, mayores eran sus nuevas expectativas y necesidades.
Así que en las noches entre murmullos empezaba a desear mas y mas cosas, las cuales el genio concedía gustoso los caprichos del ahora decrepito sujeto, firmando así su sentencia de muerte.
El genio, realmente fue un demonio que había vivido desde tiempos inmemoriales alimentándose de la codicia y la vanidad de los hombres, la cual siempre había sido insaciable.
FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario