OTRO CUENTO MAS Y YA ME SIENTO COMO EN LAS MIL Y UNA NOCHES.
EL VIAJE
Había una vez, una hermosa comarca, dónde pareciese que todo era perfecto y armónicos, dónde todos se comportaban siguiendo como robots una serie de normas morales y sociales establecidas por los antiguos.
En esa comarca, que parecía perfecta, la gente vivía forzada a desempeñar un comportamiento fatuo y monótono, para evitar ser recriminados si rompían su rutina o sus normas.
Maria, era una jovencita, discriminada y tomada por rebelde debido a su forma de vestir, expresarse y de rebelarse en contra de esas normas innecesarias y subyugantes.
Así que harta de tolerar esta situación decidió salir de la comarca en busca de otras villas donde pudiese encontrar la libertad que tanto añoraba.
La joven empacó sus pertenecías y salió sin rumbo fijo, dejando atrás su vida, su familia y todo lo que conocía, viajó y viajó y cuando la tristeza le empezaba a pesar en sus pasos, por fin encontró una villa.
En aquella villa, la habitaban algunos duendes que lucían un tanto tristes y un poco desanimados, muy parecido al modo en que ella se encontraba, no obstante recibieron de buena manera a la chica, la escucharon y la aconsejaron acerca de lo que sentía, esa gente le ayudó a desahogar sus frustración, sin embargo una vez que Maria se sintió mejor, mas alegre y enérgica, los habitantes se sintieron amenazados por ella y la empezaron a criticar y atacar en diferentes formas, hasta que finalmente tuvo que salir de la villa y continuar su peregrinar en busca de libertad.
Continuó caminando y caminando en busca de algún lugar donde ser feliz no fuera mal visto y donde pudiera divertirse sin que eso fuese pecado, hasta que finalmente llegó a un pueblo bastante vivaz y ruidoso. En aquel sitio encontró una gran variedad de trollez, nomos, duendes, elfos y todos ellos se encontraban eufóricos y felices, siempre había fiestas donde consumían todo tipo de pócimas y brebajes, realizaban un sin fin de rituales mágicos y demoníacos y los seres eran sumamente liberales, a Maria le encantaba.
Sus nuevos amigos eran buenos compañeros y así pasaron lo días, fiesta tras fiesta, reunión tras reunión, hasta que finalmente la joven se cansó de la vida tan ajetreada y quiso descansar, sin embargo sus amigos no se lo permitían y la empezaron a tachar de aburrida y llegaron incluso a agredirla verbalmente, la chica se sintió mal nuevamente y volvió a salir de aquel pueblo, confusa esta vez y mientras caminaba reflexionaba, acerca de sus experiencias y de dónde podía encontrar la libertad que deseaba.
Y después de meditarlo, descubrió, que no era la solución andar errante por el mundo en busca de su libertad, puesto que siempre se iba a topar con un impedimento; las personas, las sociedad, siempre se iba a encontrar sujeta e influenciada por ellas, se iba a ver obligada a seguir ciertos parámetro que limitarían su forma de ser, su preciada libertad, por mas liberales que fueran la sociedad te exigiría un comportamiento, así que continuo andando, pero esta vez, no en busca de comarcas, no en busca de pueblos o ciudades, iba en busca de la nada, de un sitio, alejado de todo y de todos, donde pudiera ser y estar, y allí se enclaustro varios años, fortaleciendo su alma y mente, formando su paradigma propio e incorruptible para los demás y decidió regresar a su recorrido por el mundo, conociendo personas y enfoques que tarde o temprano rechazan a la chica pero esto ya no le importaba, pues su viaje ahora no era para buscar un sitio de paz y libertad, era en busca de conocimiento y la paz y libertad ahora se encontraban en ella en todo momento.
FIN